El fraude digital cuesta 300 millones de euros al año en España, según datos del BCE y la EBA
El fraude digital se ha convertido en uno de los delitos con más impacto económico en España. Según datos del Banco Central Europeo y de la Autoridad Bancaria Europea analizados por la consultora Grant Thornton, este tipo de fraude cuesta unos 300 millones de euros al año en nuestro país, una cifra que sube hasta los 4.200 millones de euros en todo el Espacio Económico Europeo. Las cifras se presentaron en una jornada celebrada en Barcelona bajo el título Fraude digital en la empresa: prevención, respuesta y defensa jurídica.
Detrás de esos números hay miles de víctimas. Las ciberestafas son ya la cara más común del ciberdelito, y los expertos advierten de que la inteligencia artificial está cambiando la forma de atacar: menos víctimas, pero mucho mejor elegidas.
Los números del fraude digital en España
La cifra principal es clara: 300 millones de euros al año en España y 4.200 millones en el Espacio Económico Europeo, según los datos del BCE y la EBA recogidos por Grant Thornton. Son pérdidas directas, dinero que sale de empresas y de particulares y que en muchos casos no se recupera.
El contexto ayuda a entender por qué el problema crece. Solo en Cataluña, las ciberestafas son ya el segundo delito más denunciado, por detrás de los hurtos, con más de 80.000 denuncias al año. Eso equivale a unas 220 denuncias cada día en una sola comunidad autónoma. Entre 2024 y agosto de 2026 se han registrado en Cataluña más de 200.000 víctimas de ciberestafas, según los datos presentados en la jornada.
Las ciberestafas ya dominan el ciberdelito
Según los datos presentados por Grant Thornton, las ciberestafas representan el 87,3 por ciento de los ciberdelitos. Dicho de otro modo, casi nueve de cada diez delitos cometidos en el entorno digital son estafas. El resto se reparte entre intrusiones, robo de datos y otros delitos informáticos, pero la estafa es, con diferencia, la modalidad que más víctimas deja.
Los métodos más habituales siguen siendo el phishing por correo, el smishing por SMS y la suplantación en WhatsApp. En los últimos meses se han detectado campañas activas que suplantan a la Agencia Tributaria, a la Dirección General de Tráfico, a Correos y a prácticamente todos los bancos del país. El objetivo siempre es el mismo: que la víctima haga clic, introduzca sus claves o haga una transferencia urgente.
La inteligencia artificial cambia el perfil del ataque
Uno de los avisos más llamativos de la jornada de Barcelona tiene que ver con la inteligencia artificial. Según los especialistas, su llegada puede traducirse en menos víctimas, pero más seleccionadas y más fáciles de atacar. Los delincuentes ya no necesitan lanzar miles de mensajes al azar: pueden estudiar a sus objetivos, imitar su forma de escribir y construir engaños a medida.
Esa precisión se nota en casos como el esclarecido por la CiberComandancia de la Guardia Civil, en el que tres presuntos autores suplantaron la identidad de un trabajador de una empresa de Zaragoza para desviar el importe de su nómina, unos 3.000 euros, a una cuenta bancaria ajena. La empresa recibió un correo que parecía remitido por el propio empleado, en el que se pedía cambiar la cuenta donde se cobraba la nómina cada mes. La investigación permitió identificar a los tres presuntos responsables, con domicilios en Huelva y Tarragona, y puso de manifiesto la dimensión internacional de la trama, con conexiones con Nigeria.
Es un ejemplo de cómo funciona el llamado fraude BEC, por Business Email Compromise: suplantar a alguien de confianza dentro de una empresa para desviar un pago.
La Policía Nacional alerta de las estafas por WhatsApp
La Policía Nacional ha alertado en los últimos días de un aumento de estafas que piden dinero por WhatsApp. El método es directo: los delincuentes toman el control de una cuenta real y escriben a sus contactos haciéndose pasar por el titular. Alegan una urgencia y piden una transferencia, con la promesa de devolver el dinero al día siguiente.
Los mensajes llegan desde el número y el perfil habituales de la persona conocida, incluso dentro de una conversación previa, lo que hace muy difícil detectar el engaño a primera vista. En los casos denunciados, los delincuentes piden que se les adelante el dinero por transferencia inmediata porque han llegado al límite.
La recomendación es clara: si un contacto pide dinero por WhatsApp, hay que comprobarlo por otro canal antes de enviar nada, aunque el mensaje parezca venir de alguien de confianza.
Cómo protegerte: señales de alarma
La mayoría de las estafas dejan pistas. La primera es la urgencia: cualquier mensaje que pida actuar de inmediato, con la amenaza de perder dinero o de que se cierre una cuenta, merece una pausa. Las empresas y las administraciones reales no piden transferencias urgentes por WhatsApp ni claves por SMS.
La segunda pista es el canal. Ningún banco, ninguna administración y ningún servicio de salud pide datos bancarios por SMS ni por enlaces acortados. Si un mensaje te pide datos bancarios por SMS, desconfía y busca el canal oficial.
La tercera pista es la verificación. Si un familiar, un compañero o un jefe pide dinero o un cambio de cuenta por mensaje, lo más seguro es llamar por teléfono o escribir por otro canal para confirmar. Un minuto de comprobación puede evitar una pérdida de miles de euros. Y si ya se ha caído en la trampa, hay que avisar al banco de inmediato y denunciar ante la Policía o la Guardia Civil: cuanto antes se actúe, más posibilidades hay de frenar la transferencia.
Frequently Asked Questions
Cuánto cuesta el fraude digital en España
Según datos del BCE y la EBA analizados por Grant Thornton, el fraude digital cuesta unos 300 millones de euros al año en España y 4.200 millones en el conjunto del Espacio Económico Europeo. Las ciberestafas representan el 87,3 por ciento de los ciberdelitos.
Qué es el fraude BEC que investiga la Guardia Civil
El fraude BEC, por Business Email Compromise, consiste en suplantar a un trabajador de una empresa para desviar un pago. En Zaragoza, los delincuentes desviaron unos 3.000 euros de una nómina con un correo falso.
Cómo sé si un mensaje de WhatsApp que pide dinero es una estafa
Si un contacto pide dinero por WhatsApp, compruébalo por otro canal antes de enviar nada, aunque el mensaje llegue desde su número habitual. Los delincuentes controlan cuentas reales y escriben a los contactos alegando una urgencia.



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