Eurecat prepara defensas contra la amenaza cuántica: ciberseguridad y una IA que interpreta imágenes desde el cielo
Los ordenadores cuánticos todavía no han llegado a la vida cotidiana, pero los centros tecnológicos ya trabajan para que su llegada no pille desprevenidas a las empresas ni a las administraciones. En Cataluña, el centro tecnológico Eurecat ha anunciado que desarrollará herramientas de ciberseguridad pensadas para proteger datos y comunicaciones frente a los riesgos que traerá la computación cuántica. El proyecto se enmarca en la alianza ARQADE y combina dos líneas de trabajo: defender el cifrado actual y usar la inteligencia artificial cuántica para entender mejor lo que ven los satélites, los drones y los aviones.
La noticia, difundida el 30 de octubre de 2026, interesa tanto a especialistas como a cualquier persona que guarde información sensible en internet. El cifrado protege hoy las contraseñas, las compras en línea, los mensajes y los sistemas de empresas y hospitales. Si un ordenador cuántico suficientemente potente llegara a romper los sistemas de cifrado actuales, buena parte de esa protección quedaría en entredicho. Por eso los expertos hablan de prepararse ahora, antes de que el riesgo sea real y urgente.
Qué es ARQADE y por qué importa
ARQADE es una agrupación de cinco centros tecnológicos reconocida como Red de Excelencia Cervera. Su objetivo es preparar a las empresas y a los sectores estratégicos ante la llegada de la computación cuántica. No se trata de un proyecto teórico de laboratorio: la alianza quiere trasladar el conocimiento cuántico a problemas concretos de la industria, la seguridad, el espacio, la energía, la salud, el transporte y la logística.
La amenaza: un cifrado que puede quedar obsoleto
Para entender el trabajo de Eurecat conviene recordar cómo funciona la protección actual. Gran parte de la seguridad en internet se apoya en problemas matemáticos que a los ordenadores clásicos les llevaría un tiempo impracticable resolver. La computación cuántica cambia esa ecuación en teoría: ciertos algoritmos cuánticos podrían resolver algunos de esos problemas mucho más rápido.
Los expertos matizan este punto con prudencia. Nadie afirma que mañana mismo un ordenador cuántico vaya a romper el cifrado de un banco o de un correo. El riesgo se plantea a medio plazo, y tiene un matiz inquietante: un atacante podría guardar hoy comunicaciones cifradas y descifrarlas dentro de años, cuando disponga de la máquina adecuada.
Las herramientas que desarrollará Eurecat se orientan precisamente a ese escenario: proteger datos y comunicaciones frente a la capacidad de los ordenadores cuánticos de comprometer los sistemas de cifrado actuales. El trabajo incluye previsiblemente la evaluación de riesgos, la migración hacia algoritmos resistentes y la comprobación de que las nuevas soluciones funcionan en entornos reales, no solo en pruebas de laboratorio.
La otra línea: una IA cuántica que mira desde arriba
La segunda línea de trabajo de Eurecat dentro de ARQADE tiene un perfil muy distinto. Se trata de soluciones de inteligencia artificial cuántica para agilizar la interpretación de imágenes captadas por satélites, drones y aviones. La idea es clasificar e identificar elementos en esas imágenes, delimitarlos y distinguirlos entre sí, incluso cuando las condiciones no son buenas desde el punto de vista meteorológico, de resolución o de ruido.
Este tipo de capacidad tiene aplicaciones claras. En la observación de la Tierra, puede ayudar a seguir cultivos, incendios, inundaciones o cambios en el territorio. En seguridad, puede apoyar la vigilancia de infraestructuras. En transporte y logística, puede aportar información sobre rutas, puertos o redes. Según el centro, ambas líneas podrán tener una aplicación dual, tanto en seguridad como en otros ámbitos estratégicos como el espacio, la energía, la salud, el transporte y la logística.
El laboratorio QuantIA y sus herramientas
Eurecat no parte de cero. El centro cuenta con su QuantIA Lab, un laboratorio que reúne capacidades poco habituales fuera de los grandes centros de investigación. Entre ellas, un digital annealer capaz de abordar problemas de optimización de hasta 100.000 variables, un emulador de puertas cuánticas de 34 qubits y un clúster de computación de altas prestaciones.
El emulador de 34 qubits permite probar algoritmos cuánticos sin depender en todo momento de un ordenador cuántico real, algo útil mientras estas máquinas siguen siendo escasas y caras. El clúster de altas prestaciones aporta la potencia de cálculo clásica necesaria para combinar ambos mundos.
El problema del talento
Uno de los retos que el propio centro señala es la disponibilidad de talento especializado. La escasez de estos perfiles es global, no solo española. La física cuántica, la inteligencia artificial y la ciberseguridad son disciplinas exigentes por separado; encontrar profesionales que dominen la intersección de las tres es todavía más difícil.
Ese cuello de botella tiene consecuencias prácticas. Aunque la tecnología avance, su adopción dependerá de que haya equipos capaces de instalarla, mantenerla y explicarla. Los proyectos como ARQADE cumplen también una función formativa: crean equipos y acercan el conocimiento de los centros tecnológicos a la industria.
Qué puede cambiar en los próximos años
El anuncio de Eurecat no fija fechas para productos concretos, y conviene leerlo en ese sentido: es un programa de investigación y desarrollo dentro de una alianza a medio plazo. Aun así, marca una dirección clara. Primero, la ciberseguridad postcuántica dejará de ser un tema de nicho para convertirse en un requisito en licitaciones y auditorías. Segundo, la inteligencia artificial aplicada a imágenes aéreas seguirá ganando peso en sectores como la agricultura, la gestión de emergencias y la vigilancia de infraestructuras. Tercero, la colaboración entre centros tecnológicos será clave para que estos avances lleguen a empresas que no pueden investigar por su cuenta.
Frequently Asked Questions
¿Qué es la ciberseguridad postcuántica?
Es el conjunto de métodos de cifrado y protección diseñados para resistir también a un atacante que disponga de un ordenador cuántico. Su objetivo es sustituir o complementar los sistemas actuales antes de que estos puedan quedar comprometidos.
¿Por qué importa la computación cuántica si aún no está en el mercado de masas?
Porque algunos datos cifrados hoy podrían descifrarse en el futuro, cuando existan máquinas más potentes. Preparar la migración con tiempo evita tener que cambiar sistemas críticos bajo presión.
¿Qué es ARQADE?
Es una agrupación de cinco centros tecnológicos, reconocida como Red de Excelencia Cervera, que trabaja para preparar a empresas y sectores estratégicos ante la llegada de la computación cuántica, con aplicaciones en seguridad, espacio, energía, salud, transporte y logística.



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